Comparto con las compañeras de actuación de la Gala: Cristina Samaniego, Elena Viñolo y Teresa Robles; que fue una hermosa experiencia la actuación que realizados en el pequeño pero hermoso pueblo de la Alpujarra Almeriense Padules. Un teatro muy modesto, pero más que suficiente para alegrar las vidas de los lugareños y visitantes, además de dar rienda suelta a la imaginación a través de la música, la danza, el teatro....era la primera vez para muchos de los ojos que nos vieron aquella noche la contemplación de la Danza Oriental, y eso es una gran responsabilidad para las que amamos fervientemente esta Danza y tenemos esa ilusión de compartir nuestro sentimiento con los demás para que todos tengan la ocasión de conocerla. La acogida del público fue cálida, expontánea y encantadora. Aquella preciosa noche pudo el pueblo de Padules disfrutar de una variada y deliciosa muestra de lo que la Danza Oriental puede ofrecer y nosotros pudimos disfrutar de sus miradas alegres, su atención, su entusiasmo, y descubrir Padules. El teatro se quedó pequeño...¡y eso es siempre buena señal!
Gracias a todos los que fuísteis a vernos aquella noche, gracias al Ayuntamiento por apostar por el arte y la danza. Esperamos poder repetir experiencia en ese rincón verde y estrellado de la provincia.
Feliz verano